No sabría decir en que año, pero con una simple búsqueda googeliana , podría
detallaros cuando y quien lo invento.
Quizás fuese de origen alemán, por su puntualidad, o bien suizo por
su sofisticación, independientemente de ello, y a pesar de su longevidad, me ha
tocado disfrutarlo tarde, pero suficiente para poder apreciarlo.
Soy isleño atlántico, y por allí nuestros coches abultan las calles,
y para aquellos que opten por otro medio, solo les queda la "guagua",
vayas a donde vayas, "guaguas" de paradas interminables e impuntuales.
Me encanta mirar por sus ventanas, mientras mi música suena al ritmo
del paso de las ciudades, de los paisajes, de los postes eléctricos que llevan
el compas de mis auriculares.
Incluso en ocasiones, cuando conduzco por autopista y viajan
paralelos a mi, su solo paso me inspira elegancia y desde su interior me dan la
calma del meceo de las cunas, continuos y suaves movimientos, tranquilo y
casi despierto.
Son las 6:00 y lo tomo a las 6:40, ideal parar dormir entre sus
butacas y respaldos, en si, cualquier hora es ideal para tomar un tren.
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