domingo, 9 de diciembre de 2012

TRENES


                                                    
No sabría decir en que año, pero con una simple búsqueda googeliana , podría detallaros  cuando y quien lo invento.
  Quizás fuese de origen alemán, por su puntualidad, o bien suizo por su sofisticación, independientemente de ello, y a pesar de su longevidad, me ha tocado disfrutarlo tarde, pero suficiente para poder apreciarlo.
  Soy isleño atlántico, y por allí nuestros coches abultan las calles, y para aquellos que opten por otro medio, solo les queda la "guagua", vayas a donde vayas, "guaguas" de paradas interminables e impuntuales. 
  Me encanta mirar por sus ventanas, mientras mi música suena al ritmo del paso de las ciudades, de los paisajes, de los postes eléctricos que llevan el compas de mis auriculares. 
 Incluso en ocasiones, cuando conduzco por autopista y viajan paralelos a mi, su solo paso me inspira elegancia y desde su interior me dan la calma  del meceo de las cunas, continuos y suaves movimientos, tranquilo y casi despierto.
 Son las 6:00 y lo tomo a las 6:40, ideal parar dormir entre sus butacas y respaldos, en si, cualquier hora es ideal para tomar un tren.

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